| El
conocimiento de la técnica es necesario para atender al enfermo, pero no suficiente.
La humanización de la salud precisa una preparación específica del profesional
y del voluntario que se acercan a la persona para que ésta se sienta atendida
en la totalidad de sus dimensiones. No basta con la buena voluntad, aunque sea
necesaria, para asistir de un modo humanizado a los enfermos. Los Religiosos Camilos,
con más de 400 años de experiencia hospitalaria, saben de la necesidad
de la formación para adquirir competencia en la tarea humanizadora. |