La
salud es hoy la principal preocupación de hombres y mujeres. El desarrollo de
nuevas tecnologías y la aplicación de novedosos métodos al mundo sociosanitario
ha mejorado las condiciones de los enfermos. Sin embargo ninguna máquina puede
suplir el efecto sanador de una mirada, de unas manos, de la palabra adecuada
o el silencio oportuno. La presencia humana es insustituible en los procesos de
enfermedad, dolor y muerte.
A mediados de los años ochenta, los Religiosos
Camilos optaron por la humanización del mundo de la salud y la acción social.
Fruto de este compromiso es el Centro San Camilo. Un lugar en el que la asistencia
al enfermo y la formación de cuidadores sensibles a la humanización están íntimamente
relacionados. |