REPORTAJE
Principios, desarrollo y legislación
del voluntariado
Por Francisco Javier Rivas Flores
Médico y Bioeticista
La actividad del voluntariado, en el sentido moderno del término, tiene una
corta trayectoria. Cierto es que a lo largo de la historia ha habido personas
que han dedicado su tiempo a ayudar a otras personas, pero casi siempre y
desde nuestro entorno cultural con una motivación religiosa. Son múltiples los
testimonios de personas que han colaborado, en el ámbito sanitario, con los
religiosos camilos o los hermanos de San Juan de Dios a lo largo de la historia
de estas instituciones. Los cambios sociales históricos fueron transformando esta
expresión de solidaridad individual hasta hacerse una presencia asociativa como
elementos de coordinación y cohesión de las actividades a través de acciones que
generarán valor social y contribuirán a la mejora de nuestra sociedad actual.
 |
| El voluntariado, para algunos, se está convirtiendo en el agente de la "nueva solidaridad". |
En todos los casos estas acciones
surgen por la iniciativa de personas
que libremente se comprometen a
dedicar su tiempo y sus ganas en la
realización de actividades altruistas.
El voluntariado, por lo tanto, es una forma
de participación ciudadana en tanto y en cuanto
las personas voluntarias se implican en los
problemas sociales existentes intentando dar
solución y respuesta a situaciones de injusticia
y/o necesidad.
La denominación de voluntariado proviene
del mundo de las ONG, tras la irrupción masiva
de estas organizaciones que se nutren fundamentalmente
de voluntarios, y por tanto han
renovado y afianzado su concepto. Este término
responde a múltiples concepciones, distintas y
en algunos casos contradictorias.
Es conveniente
hacer constar que las diversas expresiones
del voluntariado tienen que ver con las distintas
concepciones del mundo que se están dando y
que podemos tipificar como modernidad, contramodernidad
y postmodernidad, como expresa
Pedro Fuentes en su artículo "El voluntariado
como agente de 'la nueva solidaridad'". Así un
modelo moderno de voluntariado, que entronca
con la tradición socialdemócrata entiende la
tarea del voluntariado como subsidiaria de la de
las administraciones públicas (el voluntariado
debe llegar donde no llega el Estado y está hasta
que el Estado llega.
El voluntariado de corte
contramoderrno, de inspiración
neoliberal, se dirige a paliar asistencialmente
situaciones concretas
de aquellos que son "incapaces"
en el mundo de la competencia. El
voluntariado de corte postmoderno,
desencantado del Estado, que
no se plantea las causas, percibe las situaciones
concretas y cercanas y actúa ante ellas desde la
voluntariedad (ver cuadro).
Voluntariado es un motor que
trabaja para hacer más justa y
participativa a la sociedad |
|
|
La cultura de la solidaridad
El voluntariado fomenta una cultura de la
solidaridad, como indica José María Mardones
en su publicación "Hacia una sociedad más solidaria".
Este fomento de la solidaridad precisa del
cultivo del sentimiento, a través de ser capaces
de ver la realidad por oscura y pobre que sea,
pero no se trata solo de mover los sentimientos,
que llevaría al asistencialismo, sino que se trata
también de mover el mundo de las ideas, de
manera que no es una repuesta emotivista sino
una respuesta transformadora de la sociedad,
induciendo a cambios legales u organizativos
en este mundo.
Legislacion del voluntariado en
España
En relación con estos cambios legales en
España, tenemos una Ley Estatal de Voluntariado
desde 1996 y dieciséis leyes de voluntariado
correspondientes a las distintas Comunidades
Autónomas que han visto la necesidad de crear
un marco legal que protegiese y diese soporte
al movimiento voluntario. La mayoría de estas
leyes vienen marcadas por una serie de principios,
que vienen enunciadas en su articulado
o en su preámbulo introductorio.
Es importante
la enunciación de estos principios puesto que
al hablar de principios y valores se están escribiendo
las reglas del juego y las que ponen
por escrito cómo deben ser las organizaciones,
cómo deben ser las relaciones de éstas con el
voluntariado, y cuál es el medio más apropiado
en el que se pueda desarrollar un voluntariado
comprometido y orientado a la acción.
Los principios que inspiran estas legislaciones
vienen recogidas por Mónica Sánchez
e Isabel Castellano, del Observatorio del
Voluntariado, y son las siguientes:
?La solidaridad con personas y/o grupos
se entiende como principio del bien
común puesto que la solidaridad genera
actuaciones para favorecer a aquellas
personas y/o grupos que están socialmente
desfavorecidos.
?La libertad: Enfocada en el plano del
voluntariado supone que tan libre es la
persona que decide realizar una acción
voluntaria como la que necesita recibir
esa ayuda (la ayuda no se puede imponer)
?Voluntariado supone participación, de
manera que la ciudadanía interviene
directa y activamente en la construcción
de una sociedad más justa y democrática,
dando un salto de la democracia
representativa a la democracia participativa.
?Para el adecuado desarrollo de sus
fines es precisa la autonomía frente a
los poderes públicos, de manera que
pueda desarrollar una capacidad crítica
e innovadora para buscar soluciones a
las injusticias sociales,
dada la capacidad de
sensibilización sobre
las nuevas necesidades
latentes o emergentes
y contar con
el apoyo de los poderes públicos para
conseguir estos objetivos.
?La gratuidad y la actuación desinteresada
que caracteriza la acción de los
voluntarios.
?Se trata de una acción complementaria
y no sustitutoria del trabajo en acción
social.
?La necesaria coordinación y colaboración
entre las distintas entidades que
desarrollan actividades de voluntariado y
las administraciones públicas, para por
un lado coordinar y complementar las
actuaciones de voluntariado sin pisarse
el terreno las unas a las otras y por
otro colaborar de manera conjunta en
la promoción y el fortalecimiento de esta
acción.
?Supone un compromiso social que
adquiere una dimensión transformadora,
puesto que las personas comprometidas
socialmente persiguen la consecución del
bien común traducido en fines o intereses
generales que transformen la sociedad.
?El acercamiento a estas realidades con
las que se colabora desde un profundo
respeto por la dignidad de las ideas,
creencias, convicciones, valores y costumbres
de todas y cada una de las personas
que dedican su tiempo en realizar
acciones solidarias.
?Se trata de una actividad que precisa
de un alto grado de responsabilidad
personal, de manera que la dedicación
no sea esporádica sino continuada en
el tiempo.
?Sensibilización social de manera que
se consigue un posicionamiento y toma
de conciencia ante lo que sucede a
nuestro alrededor.
?El principio de no discriminación va unido
al principio democrático que deben
tener las entidades de voluntariado, puesto
que estas entidades u organizaciones
no pueden discriminar bajo ningún
concepto a las personas voluntarias o
beneficiarias de la acción de los proyectos
o programas en los que están participando
como prestadoras o perceptoras de
servicios.
?Otro de los principios de la acción voluntaria
es el pluralismo, entendiendo este
como diversidad de visiones de la misma
realidad. Las sociedades democráticas
han de ser plurales y el movimiento
voluntario también necesita de este pluralismo
para poder enriquecerse.
A pesar de estos valores, la Ley del
Voluntariado ha suscitado también algunas críticas,
como las que expresó Pedro Fuentes,
destacando el escaso papel que se otorga a
la Administración, y por otro lado presenta una
concepción subsidiaria del voluntariado y no
expresa adecuadamente el carácter altruista y
gratuito que caracteriza al voluntariado.
Ética y voluntariado
Siguiendo a Domingo Moratalla, podemos
afirmar que la ética del voluntariado supone la
radicalización de la ética de la justicia desde una
ética del cuidado. La actividad del voluntariado
tiene un alto componente de cuidado con un
componente social muy marcado, dado que no
se restringe solo a la familia y a las relaciones
interpersonales.
Una ética de la justicia supone un reparto
de los bienes en función de distintos elementosortaje
como la necesidad, los méritos personales,
etc. Pero una concepción bioética como la
expresada por Rawls y posteriormente reformulada
por Diego Gracia, supone que en caso de
desigualdad el reparto de los beneficios deber
representar una mejora de las condiciones de
los menos favorecidos por lo que tiene una
aplicación directa en el campo del voluntariado.
La aplicación de los principios antes enunciados
permite una aplicación ética que revaloriza la
acción del voluntariado.
Es necesario un movimiento asociativo para
actuar bajo cauces organizativos dado que el
voluntariado es un motor que trabaja para hacer
más justa y participativa la sociedad en la que
vivimos y los cauces organizados llevados a cabo
a través del asociacionismo ayudan -en parte- a
conseguirlo. Al mismo tiempo es necesario incrementar
las posibilidades de que las personas puedan
realizar labores de voluntariado para lo que es
preciso, que los propios voluntarios fomenten y
promocionen las labores de voluntariado.
Para su aplicación, las organizaciones de
voluntariado se han dotado de un código ético,
aprobado en 2000, en el que se desarrollan tanto
las relaciones con los destinatarios de la acción
voluntaria como las relaciones con los propios
voluntarios, relaciones con otras organizaciones
sociales y relaciones con los organismos públicos,
privados y con la sociedad en general. Esto
ha llevado a que algunas de las plataformas de
voluntariado hayan suscrito un código ético
para las personas que desarrollan su acción
dentro de estas organizaciones.
Tipos de voluntariado
Por grandes áreas de acción:
. Voluntariado en acción social: es aquel en el que se colabora
en un proyecto en el país donde se reside y en campos como
la discapacidad, la migración, la exclusión, etc.
. Voluntariado ambiental: es aquel relacionado con proyectos
en defensa y protección del medio ambiente y animales.
. Voluntariado en emergencias: es aquel relacionado con
crisis y desastres puntuales, como pueden ser catástrofes
naturales que asolan poblaciones.
. Voluntariado en cooperación: es aquel relacionado con proyectos
que se desarrollan en una comunidad perteneciente
a un país distinto a aquel en que se reside.
. Voluntariado cultural: es aquel en el que se colabora en la
organización de actividades en salas de arte, museos, bibliotecas
y otros espacios o entidades relacionados con la cultura.
Dentro de éste, es interesante el caso del voluntariado
lingüístico, en el que se promociona la colaboración en la
enseñanza y promoción de uso de una lengua.
. Voluntariado deportivo: se refi ere a la participación en una actividad
deportiva a través de una asociación o un club, por ejemplo.
. Voluntariado en eventos: implica la colaboración en la organización
de eventos.
Tipos de voluntariado en cooperación:
. En sede: se refi ere a la colaboración desde el país donde
se reside en una organización con proyectos fuera de
ese país, realizando actividades de sensibilización, captación
de fondos, apoyo en la gestión, etc.
. Voluntariado internacional: en el que se colabora directamente
en un proyecto que se realiza en un país distinto a
aquel en el que se reside habitualmente.
Según la forma de entender la calidad del voluntariado:
. Voluntariado asistencialista: alivia las consecuencias de
una exclusión, sin buscar formas de cambiar esa situación.
. Voluntariado desarrollista: busca un cambio en la exclusión,
dotando a las personas que la sufren de herramientas
para superarla.
. Voluntariado activista: busca un cambio en la exclusión,
denunciando las condiciones que la producen y exigiendo
que éstas desaparezcan.
. Voluntariado como mano de obra barata: muchas organizaciones
lo utilizan para reducir costes de proyectos.
Según la involucración en una organización:
. Voluntariado formal: el voluntariado se realiza dentro del
marco de una entidad constituida.
. Voluntariado informal: el voluntariado se realiza sin asociación
o fundación que lo ampare, es decir, no se participa
a través de una organización legalmente constituida.
|
Ver más contenidos de esta revista
|
|
Cursos 2009/2010
El Centro de Humanización ha programado una completa oferta formativa con cerca de 50 acciones sobre humanización de la salud, duelo, counselling, cuidados paliativos, atención a personas dependientes... entre otras. A través de www.humanizar.es cualquier alumno puede encontrar abundante información sobre la programación de cursos e inscribirse a los que desee.
Especial cursos 2009/2010
Descargar folleto (PDF, 2MB) |
|
|