Historias de las nuevas mesas y sillas de la residencia San Camilo

Mucho más que una subvención del 0’7% del IRPF de la Comunidad de Madrid

 

Una mesa es una mesa. Un tablero sostenido por, al menos, tres patas que admite tantas variantes como diseños. Pero una mesa es mucho más. Es sobre la que se come, se colocan objetos que no sabemos dónde apoyar, un lugar de paso para el café, un punto de encuentro.

Hay mesas que contarían jugosas historias, como la de la Última Cena o la de los Caballeros del Rey Arturo, aunque no menos interesantes que las que nos acompañan en el día a día. Alrededor de una mesa discurre la vida: en la camilla, el escritorio, la de operaciones, el pupitre, la mesilla, el altar, etc.

En las nuevas mesas que se han instalado en las zonas exteriores de la Residencia Asistida San Camilo vemos madres e hijas que se reúnen para charlar, compañeros de trabajo que hace un descanso en la jornada, hermanos que se ponen al día, voluntarios que se refrescan y nietos que se hacen selfies con sus abuelos.

Mesas y sillas nuevas que son testigos de conversaciones memorables, de reconciliaciones, de abrazos, de risas, aunque también de lágrimas, de pésames; de muchos “te quiero” susurrados, de manos que se hablan en silencio, de miradas que se reencuentran, de placeres cotidianos y de partidas de cartas con las que ganar tiempo…

Un nuevo equipamiento financiado por la Consejería de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad de la Comunidad de Madrid, en su convocatoria 2020 de subvenciones destinadas a la realización de programas de interés general para atender fines de interés social con cargo al 0,7 por 100 del rendimiento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.  Una colaboración que, como dichas mesas, es mucho más que una ayuda económica.