El Centro San Camilo ha participado con resultados muy positivos en el programa Conociendo las emociones, una iniciativa de Afundación y Matia Instituto que, tras cuatro ediciones de éxito en Galicia, se desarrolla por primera vez fuera de esta comunidad autónoma.
Un programa que en esta edición 2025-2026 llega a entorno de cuidado por primera vez en Madrid, y lo hace en tres entidades de referencia en el ámbito social y asistencial: el Centro San Camilo, la Fundación SUMMA Humanitate y Cruz Roja, en virtud de un convenio de colaboración firmado.
Con el objetivo de promover el bienestar de las personas mayores, este proyecto trabaja en el desarrollo de competencias emocionales clave (conciencia, comprensión, expresión y regulación emocional) para mejorar la calidad de vida y la adaptación personal en el proceso de envejecimiento, especialmente en contextos donde los desafíos físicos, emocionales y sociales son más intensos.

PSICOTERAPIA PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA
En total participan 35 personas mayores con perfiles diversos, entre ellas 12 residentes y personas usuarias del centro de día y la residencia San Camilo, cuya experiencia ha sido muy positiva según el psicólogo Pablo Posse, responsable de actividades del Centro San Camilo.
"Durante los tres meses que hemos participado en este programa piloto, la respuesta de los residentes y usuarios del Centro de Día ha sido muy satisfactoria. A lo largo de las sesiones, exploraron las emociones, aprendieron a reconocerlas y relacionarse con ellas de forma positiva, lo que nos ha animado a implementarlo a lo largo de todo este año como una nueva actividad de psicoterapia a través de la emoción en el Centro San Camilo" destaca.
Para Posse, este programa ha favorecido cambios significativos en el bienestar personal y relacional, permitiendo a los participantes identificar y gestionar mejor sus emociones, mejorar su comunicación y fortalecer sus vínculos con los demás.

RESULTADOS AVALADOS POR LA INVESTIGACIÓN
Los resultados del programa Conociendo las emociones, respaldados por la investigación conjunta de Afundación y Matia Instituto, demuestran que nueve de cada diez personas participantes han obtenido beneficios en alguna dimensión emocional, ya sea en conciencia emocional, regulación, comprensión o bienestar general. Además, se observa una mejora en la salud percibida, así como avances en habilidades como la escucha activa, la comunicación asertiva y la capacidad de poner límites, aspectos clave para un envejecimiento activo y saludable.
La adaptación del programa a centros de día y residencias, como el Centro San Camilo, representa un avance estratégico en la humanización de los cuidados, al incorporar la educación emocional como parte estructural de la atención, demostrando que formarse para adquirir competencias emocionales mejora el bienestar de los mayores. Asimismo, refuerza la creación de una red de entidades comprometidas con el bienestar emocional de las personas mayores, que ya ha alcanzado a más de 1.000 participantes entre Galicia y Madrid.

