Coro de personas mayores San Camilo: dignos de ser escuchados

Actividad pionera que cuida los vínculos revelándose contra el deterioro cognitivo

 

Se abre el telón y comienza a escucharse tímidamente “Bésame, bésame mucho, como si fuera esta noche la última vez…” esa preciosa canción de amor que suena como una verdadera declaración de intenciones. Los aplausos les sorprenden pero continúan con “Ay, ay, ay, ay, canta y no llores porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones…” Quizás este es el motivo que mueve a reunirse para cantar a este grupo sobre el escenario.

Estamos en el estreno del Coro San Camilo, un grupo coral compuesto por 62 personas mayores con diverso deterioro cognitivo residentes del Centro San Camilo. Cada una son su edad, su historia, sus capacidades, pero todas y cada una con el poder de conectar con el otro y con ellos mismos, siendo capaces de generar y crear belleza.

“No es un coro al uso, pero es un coro. Al menos en las dos primeras acepciones del diccionario de la RAE”, afirma Rosa Ruiz Aragoneses, directora de estas voces corales y miembro del Servicio de Atención Espiritual del Centro. Este coro “es una iniciativa para dinamizar y potenciar la dimensión espiritual de los residentes” y es “entendido no solo como ocio, sino como espacio de relación, identidad, autoestima, significado y expresión espiritual. La vivencia y disfrute de la belleza también acompaña el sufrimiento sin disfrazarlo y permite su expresión”, afirma Rosa.

 


ILUSIÓN CON SENTIDO

Actividad queda sentido a su vida en cada ensayo, en cada actuación y con cada canción“…porque cantando se alegran los corazones”. Además, cantar en el coro también les conecta con la ilusión y la alegría de verse reconocidos, admirados por su familia, visitados en muchos casos por el motivo de una actuación, lo que les motiva a volver a reunirse para cantar.

La experiencia, respaldada por la evidencia científica y por la vivencia de sus protagonistas, confirma que el canto coral puede convertirse en una auténtica intervención de cuidado espiritual y humanizador, capaz de favorecer el bienestar, la autoestima y la conexión con uno mismo, con los demás y con lo trascendente.

“Muchas de estas voces no se acordarán mañana pero hoy fueron escuchadas y valoradas, y cada momento vivido para dar vida al coro no lo olvidarán nunca” destaca su directora.

 


CONECTADOS POR LA EMOCIÓN

Tras el estreno, quienes recordaban el momento vivido, lo hacían orgullosas de saber que “había quedado bonito”, como expresaba Nuria. Su compañera, sin embargo, ponía su felicidad en la visita de su nieta que había venido a verla porque cantaba y le prometió que vendría cada vez que lo hiciera de nuevo, motivación más que suficiente para seguir deseando cantar.

Estas voces son dignas de ser escuchadas, un coro que pide al público silencio y quietud absoluta para que su atención pueda centrarse en algo tan aparentemente sencillo pero tan complejo como cantar, especialmente cuando la memoria no acompaña. Sin embargo, son capaces de generar a cada instante el vínculo que les permite sentirse parte de algo valioso, donde cada uno aporta valor real, un valor que ellas mismas experimentan.  

Con este debut, el Coro San Camilo nos demuestra que siempre hay un propósito que nos mueve, que nos motiva, que aumenta las ganas de vivir. Todo un logro que nos enseña el fruto del esfuerzo y la ilusión de un grupo de personas dignas de ser escuchadas. Como afirma Rosa Ruiz: “no nos aplauden por ser mayores; nos aplauden porque hacemos algo digno y bello”. Y continuarán haciéndolo, ensayo a ensayo, con la esperanza puesta en el próximo encuentro con el público.