Conmemorando el 12 de octubre, Día Internacional de los Cuidados Paliativos, el Centro San Camilo de Tres Cantos (Madrid) organizó sus XIX Jornadas de Cuidados Paliativos. Una edición que a lo largo del 2 y 3 de octubre reunión a profesionales sanitarios, estudiantes, familiares, voluntariado y personas interesadas en la atención humanizada al final de la vida.
Cumpliendo con su objetivo de formación y sensibilización de la población esta actividad presencial y gratuita, subvencionada por la Comunidad de Madrid, también se transmitió en directo a través del canal de YouTube del Centro de Humanización de la Salud San Camilo.
AUTORIDADES
El evento fue inaugurado por Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid; Jesús Moreno, alcalde de Ayuntamiento de Tres Cantos, y José Carlos Bermejo, director del Centro San Camilo, quien dio la bienvenida a los cientos de asistentes destacando que “los cuidados paliativos son un indicativo de la sociedad, de cómo se muere, y nuestra misión es cuidar e incidir en la cultura”.
Por su parte, el regidor tricantino agradeció al Centro San Camilo su residencia, espacio para la formación, Centro de Escucha y Unidad de Cuidados Paliativos: “Aquí se muere de forma serena y rodeado no solo de buenos profesionales sino de buenas personas”. Mientras que la consejera de Sanidad destacó el trabajo de la UCP San Camilo: “Gracias a todo el equipo, dais vida y mejoráis la vida a través de los cuidados”.
CONFERENCIAS
Jornadas que comenzaron con la conferencia inaugural de Elia Martínez, presidenta de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, sobre cuidado, ética y liderazgo. A continuación, Pedro Sosa, médico paliativista, ofreció un concierto-masterclass sobre los cuidados terapéuticos. “Para cuidar bien hay que saber (aliviar, planificar, qué hacer, cómo, con quién), pero para cuidar bien hay que hacerlo desde la vivencia (con autenticidad)” señaló.
Tarde que finalizó con la participación del filósofo y escritor Pablo d’Ors, fundador de la red de meditadores Amigos del Desierto, hablando sobre cómo transformar el sufrimiento en esperanza. “Hay que trabajar el cuerpo, las emociones, el pensamiento y la contemplación” afirmó y compartió su propio proceso vital por la conversión, purificación, iluminación y unificación. “Todo tiene un propósito de amor, luego cualquier contrariedad es una oportunidad” destacó. “Hemos hecho una cultura de la acción y no de meditación, luego hay que hacer más dentro: mirarnos amorosamente, sin exigencias. Esto es lo más transformador.”
CURSO DE FORMACIÓN
Al día siguiente, la jornada comenzó con la actividad opcional Atención integral al enfermo al final de la vida. Un curso para conocer la experiencia, investigación y aprendizaje de los profesionales de la Unidad de Cuidados Paliativos del Centro San Camilo. Sesión de trabajo dedicada a la atención holística en la agonía: cuidados, apoyos, acompañamiento espiritual y toma de decisiones en el final de vida.
Jornadas que continuaron por la tarde con un coloquio sobre los espacios para el cuidado en el final de la vida con Susana Delgado, de Caser Residencial; Mariví Escobar, del Hospital de la Cruz Roja y Magdalena Heras, jefa de servicio de la UCP San Camilo. Moderado por Cristina Muñoz, responsable de programas y calidad del Centro, se llegaron a conclusiones relacionadas con que “ tenemos que hacer cultura paliativa en una sociedad en la que no se habla de la muerte y no se educa en ello”, “en estos entornos se escucha hasta el silencio, tenemos que aprender a escuchar” o “hablamos de la vida, no solo de pacientes sino de sus familias y cuidadores”.
CLAUSURA Y MANIFIESTO
Acto seguido tuvo lugar la conferencia del doctor Marcos Gómez Sancho, fundador de la SECPAL, quien arrancó afirmando que “los enfermos tienen más miedo al dolor que a la propia muerte”. Una intervención sobre las claves para morir en paz: estar acompañado, despedirse, no estar solo o acabar con el individualismo “porque es la pérdida de los vínculos afectivos”, que finalizó haciendo hincapié en la problemática de la soledad no deseada: “es una cuestión de estado, porque es un problema de salud pública, no solo un problema humano”.
Jornadas que finalizaron con la lectura del Manifiesto de los Cuidados Paliativos del Centro y el acto homenaje protagonizado por los familiares y trabajadores, que encendieron velas y volvieron a entonar un año más el canto “Gracias a la vida”.




