La revista Humanizar del Centro de Humanización de la Salud San Camilo lanza su número 208, dedicado al valor de la justicia en salud. “La falta de justicia nos enferma” titula su directora, Rosa Ruiz, en su carta editorial: “Vivir en un entorno percibido como injusto y desigual (ya sea en el ámbito laboral, legal o social), no solo tiene consecuencias físicas directas que pueden llevarnos a la muerte, sino que además genera en nosotros una indefensión emocional y existencial evidente”, señala.
Un monográfico con las valiosas aportaciones de su equipo de colaboradores, entre los que destacan firmas como la del filósofo Francesc Torralba, quien habla del “hambre y sed de justicia” o Luis Aranguren que profundiza en el sentido de la mirada justa y la responsabilidad social e individual que entraña ser justos.
De la reflexión bioética se ocupa Francisco Javier Rivas en su artículo con casos prácticos donde la justicia se contempla como valor asistencial; mientras que Alejandro Rocamora aborda la “resiliencia comunitaria” en sus páginas de salud mental, al tiempo que José Carlos Bermejo profundiza en la belleza de la justicia en la humanización sanitaria.
En el ámbito del duelo y el final de vida Montserrat Esquerda escribe sobre “la equidad de cuidar lo que importa”, Lourdes Bermejo destaca la “justicia de los pequeños gestos” en el ámbito de la gerontología, donde Carmelo Gómez nos plantea la “discriminación como un tipo de maltrato en cada acto de cuidado”. Por su parte, Juana Mateos se detiene en la evaluación de la justicia para la docencia profesional porque “evaluar la justicia permite identificar desigualdades invisibles y avanzar hacia una atención más ética, humana y centrada en la persona”.
El reportaje central es de la periodista Laura Sanz-Cruzado desgranando la Ley de la Dependencia “cuando la ayuda llegar tarde” con cifras y personas afectadas (32.704 fallecieron el año pasado mientras estaban en lista de espera). Una injusticia que también toca Cristina Muñoz “como un indicador de la justicia de las organizaciones, donde el líder tiene una responsabilidad moral muy clara: convertir la espera en un proceso ordenado, transparente, justificable y revisable”.
Las entrevistas de Gema Moreno son a dos entidades distinguidas este año en los Premios Humanizar: Teresa Terrén, vicepresidenta de la Fundación MÁS QUE IDEAS, y Víctor Reyes, presidente de la SECA - Sociedad Española de Calidad Asistencial. Ambos defienden que la comunicación accesible al paciente y la calidad asistencial no son un privilegio sino una cuestión de justicia.
Revista que se enriquece con recomendaciones de libros y novedades en investigación, buenas prácticas en cronicidad avanzada del Centro Lares Navarra, la experiencia de Teresa Regueiro como presidenta de la Comunidad Española de Pacientes de Mieloma Múltiple y la Tribuna de Humanización a cargo de Ángela Guayarmina, responsable del servicio de humanización de la atención sanitaria de la Dirección General del Paciente y Cronicidad del Servicio Canario de la Salud.
Número que se completa con aportaciones de Fundación Foessa en intervención social y Salud Entre Culturas en interculturalidad; así como las de Consuelo Santamaría centradas en la infancia, Rosa Belda en counselling sociosanitario, Agustín Bado en el pensamiento social, Luciano Sandrin en Pastoral de la Salud y las de espiritualidad firmadas por Migueli, Pepe Laguna e Inma Eibe.
Sin olvidar el audiocuento El juez, el pastelero y la mendiga de Ana Gª Castellano y las agudas ilustraciones de Nati Rodríguez, Javier Prat, Ramón Gutiérrez, Manuel Barreda y Mónica Lalanda, quien en esta ocasión retrata que “el ensañamiento terapéutico nunca es justo”.
En conjunto, una invitación a pensar y a no dejarnos indiferentes a ante la injusticia, que ya puede leerse en su cuidado formato en papel por suscripción anual, también disponible en formato digital.

