El cantautor Pedro Guerra ha ofrecido un concierto en la Unidad de Cuidados Paliativos del Centro San Camilo. Un acto íntimo y cercano en agradecimiento al equipo de trabajo por el tratamiento en el final de vida de un familiar muy cercano.
“Gracias por posibilitar que este final fuera en el mejor de los escenarios y que se fuera en paz” señaló al inicio del encuentro ante trabajadores, seres queridos y algunos pacientes.

“Es el concierto más difícil. No garantizo que no me vaya a emocionar” afirmó antes de interpretar un sentido homenaje con temas de su repertorio y algunas coplas “que Juan me enseñó a amar”.
Y no solo se emocionó él sino todos los presentes, en el salón Betania al calor de la chimenea, porque cuando una persona escribe y canta con el corazón llega a los demás, a pesar duelo, y se convierte más allá de la música en un ritual terapéutico y en un bálsamo.

Un gesto generoso, lleno de humildad y honestidad, donde el famoso artista se diluyó en la persona de carne y hueso que es para compartir su verdad y amor, en un recital que se convirtió en un regalo de belleza “para intentar ayudar a quienes han de pasar por lo que hay que pasar” como él mismo confesó.
Concierto inolvidable que el Centro agradece de corazón y recordará, sumándose a los muchos momentos inolvidables vividos en la UCP San Camilo, cuyo lema es Somos Vida.


