El pasado 6 de febrero, el Centro San Camilo se convirtió en una fiesta llena de música, juegos y alegría con la celebración de su tradicional Día N. Día dedicado a los niños y las niñas, que cada año reúne a residentes, familiares y trabajadores con los más pequeños de la casa para disfrutar de la magia de la convivencia intergeneracional.

Una actividad que vuelve a destacar la importancia de crear puentes entre generaciones, un valor que el centro promueve también con esta iniciativa, conscientes de que los menores disfrutan profundamente del tiempo compartido con sus abuelos. Según el estudio “El vínculo abuelos-Gen Z en España”: el 82 % asegura sentirse feliz en su compañía y más del 50 % se siente más contenta después de compartir momentos como la merienda, considerado el plan de tarde ideal.

Y así fue. En la tarde del Día N en la Plaza de San Camilo, niños y niñas, algunos en contacto directo con sus abuelos y abuelas, así como con otras personas mayores del Centro, compartieron momentos de juego, baile, magia y diversión. Al mismo tiempo, los mayores se dejaron contagiar por la energía, espontaneidad y curiosidad de los pequeños, disfrutando de cada instante.

Una oportunidad para fortalecer lazos afectivos y vivir la alegría de estar juntos. Como ocurrió en el concurso por equipos de canciones de diferentes épocas, un espectáculo de magia infantil, bailes con música de ayer y de hoy, juegos con pompas de jabón y muchas risas. Además, de la tradicional merienda, donde no faltó el chocolate con churros, chocolatinas y más dulces.

Al igual que en la visita de los Reyes Magos en el inicio de la Cabalgata, el Día N demostró una vez más en el Centro que los encuentros intergeneracionales no solo son un momento de diversión, sino una oportunidad para transmitir valores, afecto y aprendizaje. Mayores y niños se benefician emocionalmente de pasar tiempo juntos, jugando, aprendiendo y divirtiéndose. Una tarde que no olvidaremos.


