La Red de Centros de Escucha crece y forma a su voluntariado

Firmado el convenio con Móstoles e inicio del curso de intervención en duelo para escuchas

 

Organizado por el Centro de Escucha San Camilo da comienzo una formación específica para el equipo de voluntariado de su Red de Centros de Escucha. Se trata del primer curso de formación en teoría del duelo, basado en el Modelo Humanizar de intervención en Duelo, según el libro de Marisa Magaña y José Carlos Bermejo.

 

FORMACIÓN AL VOLUNTARIADO

Una propuesta formativa de 32 horas distribuidas a lo largo de cinco semanas en los meses de abril y mayo. Las sesiones tendrán lugar los lunes y jueves, en horario de 16:00 a 20:00 h., con encuentros de cuatro horas de duración en modalidad de aula virtual, mediante sesiones por videoconferencia a través de la plataforma Zoom, lo que permite seguir el curso de manera accesible y continuada.

El programa combina formación teórica y práctica centrada en la teoría del counselling y el acompañamiento en procesos de duelo, para que el alumnado pueda vivenciar este aprendizaje desde la propia experiencia, favoreciendo una comprensión más profunda y aplicada de los contenidos. Al igual que en formaciones similares al voluntariado, al finalizar se entregará un certificado de asistencia a todos los asistentes.

 

 

50 CENTROS DE ESCUCHA

En este contexto, se desarrolla la Red de Centros de Escucha San Camilo, que continúa creciendo con acuerdos de colaboración como el recientemente alcanzado de Huelva o la firma del convenio de colaboración para la formación y adhesión del nuevo Centro de Escucha de Móstoles. Un proyecto liderado por José Ignacio Valle, de la Parroquia de la Consolación de Móstoles, y rubricado por José Carlos Bermejo.

Un nuevo centro de escucha para el acompañamiento de las personas en duelo y situaciones de crisis, uno más para regalar orejas competentes en consuelo y alivio de sufrimiento.  Un acuerdo que permitirá a este nuevo centro de escucha de la Red coordinada por Rosa Juan, recibir formación específica, respaldo metodológico y supervisión para garantizar así la calidad en la atención.

Iniciativas que contribuyen a crear espacios donde el sufrimiento puede ser expresado y acompañado sin juicio, favoreciendo una escucha respetuosa y acogedora, que se convierten en un recurso valioso y necesario al servicio de una sociedad más humanizada y comprometida con la salud y el bienestar de las personas.